miércoles, 25 de junio de 2014

Rutina

“Una vez la voluntad ha sido subyugada, teme la liberación. La tragedia final de una vida que discurre dentro de las restricciones de una rutina férrea, es que teme la responsabilidad que impone el poder escoger. La obediencia es sencilla; se convierte en una evasión y el deseo de tomar iniciativas, de actuar, muere en el interior de uno. De todos los enemigos que amenazan el alma, el más mortífero es la rutina. Los otros adversarios realizan un ataque frontal, pero la rutina rodea el alma. Establece un sitio y su temible aliado es el tiempo. Sin darse cuenta, el alma rinde su ciudadela”.
Claude Houghton, Vecinos.


Supongo que en cierto modo es verdad que la rutina nos va matando poco a poco. Pero también es verdad que todos, en mayor o menos medida, somos esclavos de ella. Vivimos muy cómodamente con ella, y empezamos a temer los cambios. A lo mejor no es tan mala si es elegida libremente. Lo malo es cuando no es así y no lo vemos. Podemos estallar un día debido a la rutina, puede que mañana, dentro de 5 meses o dentro de 10 años. Pero siempre saldrá ganando, pues nos gusta tener cosas establecidas, no modificar lo que ya aceptamos… o cambiarlo alguna vez, pero no de forma constante a lo largo del tiempo, así que nos tiene bien cogidos a todos. ¿Intentar burlarla a veces? Sí, pero con cuidado, por si la nueva rutina que nos establecemos es peor. Porque rompemos con una rutina, pero empezamos con otra. Siempre estaremos encadenados a ella.

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